Culmina la remodelación del entorno de la Basílica, realzando el atractivo y el valor patrimonial de uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad
La actuación municipal ha tenido un presupuesto final de 1.758.942,78 euros, y el plazo de ejecución ha sido de ocho meses
Se ha mejorado la funcionalidad y la imagen del entorno de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, uno de los espacios históricos, religiosos y culturales más representativos de la ciudad
14-octubre-2026. El alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez Rodríguez, y el quinto teniente de alcalde y concejal de Calidad y Mantenimiento de la Ciudad, Felipe Mansilla Nogales, acompañados por el técnico municipal de Medio Ambiente, han visitado las obras de mejora del entorno de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora. La actuación municipal ha contado con un presupuesto de 1.758.942,78 euros (IVA incluido) y el plazo de ejecución de la obra ha sido de ocho meses.
“Con la finalización de estas obras hemos logrado recuperar y mejorar un entorno tan emblemático como el de la Basílica, poniendo en valor este espacio desde el respeto a su carácter patrimonial y monumental”, afirma Felipe Mansilla Nogales, quinto teniente de alcalde y concejal de Calidad y Mantenimiento de la Ciudad.
“Durante la visita hemos podido comprobar el resultado de una intervención integral que ha permitido renovar los pavimentos y los distintos elementos ornamentales, así como mejorar la iluminación y los espacios ajardinados, contribuyendo a una mayor coherencia visual y a una imagen más homogénea de todo el entorno”, explica el edil.
Asimismo, destaca que “los trabajos han favorecido una mejor integración de la plaza, los recorridos peatonales y las zonas verdes, recuperando la percepción visual del conjunto y reforzando el protagonismo de la Basílica dentro del espacio urbano que la rodea”.
El concejal subraya también que “la actuación se ha desarrollado atendiendo a criterios de accesibilidad, sostenibilidad y respeto al valor histórico y monumental del enclave, adaptando las mejoras realizadas a las infraestructuras existentes y a las consideraciones establecidas para la protección del patrimonio”.
Por último, concluye que “intervenciones como esta contribuyen a preservar y poner en valor el patrimonio de la ciudad, mejorando al mismo tiempo la calidad de los espacios públicos y la experiencia de quienes disfrutan de ellos cada día”.


El entorno de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora es un espacio que combina historia, cultura y urbanismo moderno. Punto neurálgico de las celebraciones religiosas y culturales de Colmenar Viejo, las calles peatonales favorecen la movilidad y el disfrute de vecinos y visitantes.
El templo es un edificio gótico de finales del siglo XV o principios del XVI, construido de forma constante durante poco más de dos siglos hasta conformar el volumen actual del mismo. Situada en la parte más elevada del casco histórico de Colmenar Viejo, la Basílica constituye un hito paisajístico identificativo del municipio, especialmente gracias a su imponente torre, visible desde distintos puntos del municipio. A día de hoy, la Basílica, declarada bien de interés cultural, es el centro de la vida religiosa de nuestro municipio, bajo la advocación de Nuestra Señora la Virgen de los Remedios.
La actuación municipal (de la que no formaba parte la Basílica) ha afectado a la calle de la Iglesia, la calle del Reloj, la calle del Cura (desde la calle de la Cadena), la plaza de Luis Gutiérrez, la calle del Viento, la calle del Pilar, la calle de Santa Ana (desde la calle de la Parada) y la calle de Isabel la Católica, así como a las zonas verdes del entorno.


El entorno de la Basílica mantiene su carácter histórico y su condición de referente religioso y cultural, pero la actuación municipal ha incorporado numerosas mejoras que realzan aún más su valor, haciéndolo más funcional y atractivo para vecinos y visitantes:
- Una mayor integración del patrimonio con los espacios verdes, añadiendo más zonas ajardinadas, con bancos y áreas de descanso con sombra que hacen la plaza más acogedora.
- La mejora de la iluminación de la Basílica para resaltar su valor arquitectónico en horario nocturno, así como de la zona en general, con la instalación de farolas de diseño tradicional con luces cálidas para mantener la armonía con el entorno.
- La reordenación del espacio peatonal y de la movilidad, dejando la zona libre de obstáculos y mejorando la pavimentación en aquellos puntos donde el adoquinado podía dificultar el acceso de personas con movilidad reducida. Además, se ha mejorado la señalización y accesibilidad para visitantes, con paneles informativos sobre la historia del templo.
- La dinamización cultural del entorno, generando un espacio más adecuado para la celebración de actividades culturales y sociales que contribuyan a revitalizar la zona y atraer visitantes.
- La gestión del ruido y la preservación del carácter histórico del enclave, mediante actuaciones que contribuyen a minimizar el impacto del tráfico y favorecen un ambiente más tranquilo y acorde con el uso cultural y religioso del espacio, especialmente durante celebraciones, eventos y horarios de culto.

